Programa OPEDUCA
Desarrollo de las escuelas
En OPEDUCA, el aprendizaje es primordial, seguido de los métodos educativos y la enseñanza. Una escuela en OPEDUCA tiene que volver atrás, a sus orígenes, “quitarse” la práctica actual y las restricciones y volver a pensar cuáles son los objetivos de su trabajo y su existencia. A partir de ello, se reconstruye su enseñanza en un orden simple y lógico para dirigirse y asistir al alumnado.
Una escuela en OPEDUCA es un entorno de aprendizaje que se encuentra innovando continuamente, totalmente centrado en el estudiante y el futuro.

Escuela innovadora

Escuela llevada por la Dirección

Escuela clásica

Educación basada en OPEDUCA

A menudo comparamos una escuela con un árbol de navidad encendido y lleno de adornos, luces y guirnaldas para cada una de las prioridades a las que se enfrentan. O mejor, las “prioridades” e “innovaciones” que otros proponen. En general, las escuelas solían abordar estas dificultades (bien impuestas o elegidas por ellas) creando actividades (en solitario), en su mayor parte en forma de proyectos, sobre lo que ellos seguían viendo como educación regular. Como resultado, la escuela como organización y el proceso educativo en sí mismo con el tiempo se asfixian bajo numerosos proyectos, modernizaciones e innovaciones parcialmente integradas. Parece que ésta es la mayor frustración de la mayoría de docentes (y la mayor fuente de ingresos de los consultores en educación).
Una escuela en OPEDUCA debería estar preparada para enfrentarse y levantarse contra el continuo flujo de reformas educativas y mejoras impulsadas de forma comercial que quieren imponerles agentes externos. En la analogía del árbol de Navidad, una escuela basada en OPEDUCA es solo un árbol siempre nuevo y verde, con profundas raíces en la cultura y el medio ambiente, nutridas por y dando oxígeno a la humanidad.


Jos Eussen

Identidad y relevancia local en un contexto universal



Ya que el aprendizaje es un aspecto humano que ocurre continuamente, como ha ocurrido en todas las épocas de desarrollo de la humanidad, OPEDUCA puede aplicarse a cualquier centro educativo, en cualquier lugar. Por lo tanto, no es un nuevo “método”, “proyecto” o “programa” técnico. Es una base sobre la que se sustenta la escuela. A menudo es comparado con “intel-inside”: las escuelas en OPEDUCA comparten un entendimiento y enfoque común, el cual aplican a su entorno, valores y realidad práctica a nivel local.
OPEDUCA puede entenderse como un espacio común en el cual lo que crece en él es único y tiene su propia identidad, nombre y bandera locales.

La medida en la que OPEDUCA puede aplicarse a una escuela en concreto puede (de momento) estar limitada, por ejemplo, por la experiencia y talento de los profesores, las instalaciones o el acceso a internet, pero la idoneidad no se ve afectada por el contexto.
Un desarrollo a gran escala, cuando la escuela decide basarse en OPEDUCA por completo, tendrá un impacto considerable en cada aspecto de la organización y las personas involucradas. La experiencia demuestra que este impacto resulta normal para los estudiantes, pero es considerable para la escuela en sí y requiere al menos de una gestión profesional y profesores dedicados con ganas de reinventar su profesión. Aquí se halla la base de OPEDUCA como Proyecto, en el cual se prevé una transición bien equilibrada de “deber” a “ser”. Para el Proyecto OPEDUCA no solo es importante la innovación, sino también implementar cambios que funcionen y mejoren el aprendizaje de los estudiantes.


14 cosas obsoletas en las escuelas del siglo XXI


Decir que se ha hecho así toda la vida no es una justificación legítima para seguir haciendo las cosas de la misma manera. Profesores y directores de todo el mundo están haciendo cosas maravillosas, pero resulta increíble que sigamos haciendo algunas de estas cosas a pesar de todas las nuevas soluciones, investigaciones e ideas disponibles, por decirlo suavemente.
No digo que deberíamos simplemente mejorar el sistema actual… deberíamos cambiarlo por otra cosa.
He compilado una lista de 14 cosas obsoletas en las escuelas del siglo XXI que espero que inspiren animados debates sobre el futuro de la educación.

Por Ingvihrannar

Salas de ordenadores



La idea de llevar a toda la clase a una sala de ordenadores con equipos anticuados una vez a la semana para practicar sus habilidades en mecanografía y mandarles de vuelta a clase 40 minutos después, está obsoleta. Los ordenadores o la tecnología no deberían ser solo una asignatura específica, eso ya no es suficiente. Lo mejor sería integrarlo como parte de todas las asignaturas y desarrollarlo en el plan de estudios.

Escuelas sin WiFi


Las escuelas que no tienen una buena conexión WiFi para docentes y estudiantes no solo se pierden un gran cambio para la enseñanza y el aprendizaje, también niegan al alumnado el acceso al conocimiento y limitan sus oportunidades de aprender a usar internet y la tecnología de forma segura.
Las escuelas del siglo XXI hacen posible que estudiantes y docentes aprendan en cualquier momento y lugar. Las que no lo permiten están obsoletas.

Clases aisladas

Las clases pueden encontrarse aisladas de dos formas. La primera, cuando familias, docentes o visitantes no son bienvenidos porque las puertas y cortinas están siempre cerradas… lo cual se traduce en un claro “No pasar”. La segunda forma es estar aislada de todo el conocimiento que hay fuera de esas cuatro paredes. Por ejemplo, de internet, vídeos, blogs, páginas web y visitas de autores y científicos a través de Skype, por nombrar algunas. Tony Wagner, el autor de la Brecha de rendimiento global (Global Achievement Gap) dice: “el aislamiento es el enemigo del avance”. Las clases deberían estar abiertas, los profesores deberían poder entrar y aprender unos de otros, los padres deberían ir de visita a menudo, por ejemplo con las llamadas Jornadas de Puertas Abiertas (cuando las familias son invitadas a visitar las clases en cualquier momento a lo largo del día). Las clases aisladas se encuentran por tanto obsoletas.

Prohibir teléfonos y tablets



Quitarles a los estudiantes los teléfonos y tabletas en lugar de usarlos para mejorar el aprendizaje resulta obsoleto. Deberíamos aprovechar los dispositivos que traen los estudiantes y dejarles usarlos como herramientas de aprendizaje.
Los teléfonos ya no son solo dispositivos para mandar mensajes y hacer llamadas… cuando lo eran, era correcto prohibirlos. Pero hoy en día la mayoría de teléfonos móviles tiene una mayor capacidad de procesamiento de la que disponía la NASA cuando mandó al hombre a la Luna en 1969. Aún así, la mayoría de estudiantes solo sabe cómo usar estos dispositivos para redes sociales y juegos. Ahora se puede editar una película, grabar un programa de radio, hacer fotografías, crear carteles, páginas web, blogs, tuitear como el personaje de un libro, dar clases de conversación con TodaysMeet y googlear la mayoría de las preguntas de un examen con el dispositivo de su bolsillo. Deberíamos mostrar a nuestro alumnado las posibilidades de aprendizaje y convertir estas distracciones en oportunidades para aprender incluso fuera del aula.

Director técnico con acceso de administrador



Tener a una persona responsable del sistema informático, trabajando desde una oficina sin ventanas en el sótano del colegio, rodeado de ordenadores viejos, que actualiza los programas y le dice a los profesores qué herramientas tecnológicas pueden usar y cuáles no… resulta obsoleto.
Hoy en día necesitamos coordinadores técnicos que sean lo que docentes y estudiantes necesitan para ser eficaces y resolver problemas en lugar de crear barreras. Una persona que ayude a las demás a valerse por sí mismas al cederles la responsabilidad, y que encuentre mejores formas y más baratas de hacer las cosas.

Docentes que no comparten lo que hacen



Los profesores que trabajan en silencio, que no tuitean, bloguean o debaten ideas con otras personas de todo el mundo están obsoletos. Los profesores ya no trabajan solo de forma local sino global, y es parte de nuestro trabajo compartir lo que hacemos y ver lo que otros están haciendo. Si un profesor ya no está aprendiendo, no debería enseñar a otras personas.
Todas las personas deberíamos tuitear, bloguear y compartir lo que funciona y lo que no, dar y recibir consejo de colegas de profesión en todo el mundo. Deberíamos estar continuamente mejorando nuestro oficio, porque el desarrollo profesional no depende de participar en un taller de 3 horas una vez al mes, sino que es un proceso de por vida.

Bibliotecas tradicionales



Las bibliotecas que solo tienen libros y mesas de ajedrez están obsoletas.
Las bibliotecas del siglo XXI deberían ser el centro de la escuela y un lugar donde tanto estudiantes como docentes puedan ir a relajarse, leer, recibir consejo, acceder a dispositivos, editar vídeos, música, imprimir en 3D y aprender a programar, entre otras cosas. Este espacio de aprendizaje del siglo XXI debería dar a la gente igualdad de oportunidades para usar estos dispositivos y acceder a la información. De otra forma, estas bibliotecas se convertirán en museos donde la gente irá a ver las cosas que utilizabamos en el pasado.

Comenzar las clases a las 8 de la mañana con adolescentes



Investigaciones han demostrado una y otra vez que los adolescentes rinden mejor y se sienten mejor en colegios en los que se empieza más tarde. A veces las familias y la Dirección del centro necesitan hacer algo para que esto cambie. Investigaciones (por ejemplo de la Revista de Pediatría del Desarrollo y Comportamiento y la Universidad de Minnesota - vídeo) demuestran que retrasar la jornada tan solo 50 minuto y terminar 30 minutos más tarde tiene un efecto positivo tanto en el aprendizaje como en las actividades extraescolares. Los centros educativos que no aplican este cambio están obsoletas. Comenzar más tarde es fácil y los profesores podrían aprovechar este tiempo extra por la mañana para preparar las clases… todos salen ganando.

Pruebas estandarizadas para medir la calidad de la educación



Utilizar pruebas estandarizadas para evaluar si el alumnado está siendo educado o no es la cosa más estúpida que podemos hacer y nos da una imagen superficial del aprendizaje. Los resultados, aunque relativamente importantes, miden solamente una pequeña parte de lo que queremos que nuestros niños y niñas aprendan, y centrándonos en estos exámenes estamos limitando el plan de estudios. Alfie Kohn incluso señaló una significativa correlación estadística entre las notas altas en exámenes estandarizados y un enfoque de aprendizaje superficial. El mundo actual y las necesidades de la sociedad son completamente diferentes a como solían ser. No solo formamos a la gente para trabajar a nivel local, sino global. Con pruebas estandarizadas, como PISA, estamos reduciendo el plan de estudios, y todos los países de la OCDE enseñan las mismas cosas. Debido a ello, todos producimos el mismo tipo de trabajadores, desfasados, para trabajar en fábricas. Gente que pueda obedecer, comportarse y ser como todos los demás. En el mundo actual es fácil subcontratar a alguien que quiera hacer el mismo trabajo, en el mismo tiempo y por menos dinero. Por lo tanto, necesitamos a gente creativa que pueda ofrecer otra cosa y pensar de manera diferente.

Un único taller de desarrollo profesional para todas las necesidades




Una escuela que se limita a mandar una vez al mes a todo su personal a un taller donde todo el mundo recibe lo mismo está obsoleto. El desarrollo profesional normalmente mejora cuando todo el mundo recibe lo que quiere y necesita pero ofrecer a todos (incluidos los estudiantes) lo que necesitan y quieren requiere tiempo y dinero. Con recursos como Twitter, Pinterest, artículos en línea, libros, vídeos cooperaciones y conversaciones, el personal puede personalizar su desarrollo profesional.

Escuelas que no tienen Facebook ni Twitter




Las escuelas que piensan que colgar una noticia en la web de la escuela cada dos semanas y publicar un newsletter mensual es suficiente para mantener a las familias informadas están obsoletas. La escuela debería tener una página de Facebook, compartir noticias e información con las familias, tener una cuenta de Twitter y su propio hashtag, dirigir su propio canal de vídeos donde los estudiantes graben, editen y publiquen cosas sobre los eventos de la escuela. Si no contáis vuestra historia, alguien más lo hará.

Todos los estudiantes reciben lo mismo



Poner a los niños en la misma clase porque han nacido en el mismo año resulta obsoleto. El sistema escolar se estructuró originalmente para satisfacer las necesidades de la industrialización. Entonces se necesitaba gente que trabajara en las fábricas, la conformidad era aceptable y nadie estaba destinado a sobresalir o ser diferente en ese entorno. Esta idea ya no encaja en nuestras necesidades actuales, y mucho menos en las futuras. Sin embargo, muchas escuelas todavía se estructuran como las fábricas a las que debían servir hace 100 años.
Deberíamos aumentar las opciones, ofrecer apoyo a los niños para que mejoren en aquello que les interesa y no solo prestarles atención en las materias que se les dan mal. En la mayoría de escuelas, si se te da bien el arte pero vas mal en alemán, te ofrecen clases de alemán para ir a la par con los otros estudiantes en lugar de mejorar en arte… ¡Todos uniformes, todos igual!
La enseñanza debería ser individualizada, los estudiantes deberían trabajar en grupos sin importar su edad y su educación debería formarse alrededor de sus necesidades.


Pagar por el diseño de los carteles, la página web y los folletos para la escuela




Cuando la escuela necesite un cartel, folleto o una nueva página web, no debería contratarse un servicio externo (aunque a veces pueda darse el caso), sino dejar a los estudiantes que lo hagan. En las mejores escuelas del futuro, serán ellos los que lo hagan como proyecto real con una finalidad y como proyecto colaborativo en lengua y arte… usando la tecnología.
Comida de la cafetería poco sana

Comida de la cafetería poco sana



Las cafeterías escolares que parecen y funcionan casi como restaurantes de comida rápida donde el personal y el alumnado obtienen comida barata, rápida y poco sana están obsoletas.
Unas pocas escuelas en Islandia y Suecia se han pasado casi totalmente a la comida orgánica y han pensado en el beneficio a largo plazo de la comida sana en lugar del ahorro a corto plazo de la poco sana. Por ejemplo, en la escuela Stora Hammar en Suecia el 90% de la comida que se sirve es orgánica.
Los niños deberían servirse ellos mismos la comida, recoger todo después de comer e incluso fregar los platos. No porque ahorre dinero a la escuela en personal, sino porque es una parte de su crecimiento y aprendizaje sobre la responsabilidad. Lo que las escuelas del siglo XXI deberían estar haciendo también es cultivar sus propias frutas y verduras, que el alumnado las riegue y aprenda sobre la naturaleza. Cultivar un huerto para alimentar a los estudiantes sería óptimo, pero si no es una opción (por ejemplo en las escuelas en grandes ciudades), entonces pueden al menos montar un huerto hidropónico. El objetivo de ofrecer una comida sana no es únicamente darles suficiente alimento para que pasen el día sino lograr que la alimentación sana sea una parte de su vida diaria y hacerles pensar en la alimentación como algo que les va a beneficiar el resto de su vida.
which is something that will benefit them for the rest of their lives.