Visión de OPEDUCA
Ciudadanía Global
Pensar, aprender, presentar, interactuar, todas las actividades de OPEDUCA se ajustan a una perspectiva global. Desde nuestra visión, el aprendizaje no se encuentra restringido al tiempo o al lugar, ni puede ser obstruido por fronteras nacionales o culturales. El aprendizaje es la mejor forma de cruzar las fronteras que siguen dividiendo la humanidad hoy en día y trabajar realmente hacia la protección colectiva de nuestra ecología y nuestra sociedad.
Es de máxima importancia que nuestros jóvenes puedan reunirse, comunicarse y aprender juntos, y así también entenderse y respetarse los unos a los otros como base para la cooperación futura. Ellos mismos son su propio futuro y su desarrollo es el único camino hacia una sociedad más sostenible.

La Ciudadanía Global se practica en los más mínimos detalles y partes del aprendizaje en OPEDUCA, explorando temas, objetos y materias siempre desde una perspectiva global. Tanto si en el aprendizaje basado en la investigación se investiga el crecimiento de la planta de la patata como si los estudiantes presentan el rastro de la arena de la playa para construir edificios altos en la línea de costa, se les estimulará y guiará para ver la perspectiva global. Tanto desde la perspectiva del conocimiento como a través de la lente de la política, internacionalización y comercio globales.

En OPEDUCA resulta lógico conectar a los jóvenes con la ciudadanía global futura a través de conexiones directas y virtuales, en cualquier momento, en cualquier lugar y a través de cualquier dispositivo.

Conexión con la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS)


La EpCG y la EDS persiguen la misma visión: todo trata sobre empoderar a estudiantes de todas las edades para que se conviertan en contribuyentes proactivos de un mundo más justo, pacífico, tolerante, inclusivo y sostenible. Tanto la EpCG como la EDS:
se centran no solo en el contenido y el resultado de lo que se aprende, sino también en el proceso mediante el cual se ha aprendido y en qué tipo de entorno se ha aprendido.
hacen hincapié en la acción, el cambio y la transformación.
dan importancia a la adquisición de valores y actitudes relevantes para enfrentar los desafíos globales.
fomentan las habilidades para la colaboración, la comunicación y el pensamiento crítico.

Tanto la EpCG como la EDS ayudan a los estudiantes a comprender el mundo interconectado en el que viven y la complejidad de los desafíos globales a los que se enfrentan. Ambas les ayudan a desarrollar sus propios conocimientos, habilidades, actitudes y valores para así poder enfrentarse a estos desafíos de forma responsable y efectiva ahora y en el futuro.

Dentro del sistema educativo…


el concepto de educación para la ciudadanía global (EpCG) está comenzando a reemplazar o abarcar movimientos como la educación multicultural, educación para la paz, educación de los derechos humanos, Educación para el Desarrollo Sostenible y la educación internacional. Además, la EpCG incorpora rápidamente referencias a los movimientos mencionados anteriormente.
Con la EpCG obteniendo atención, los investigadores están explorando el ámbito y desarrollando perspectivas. Las siguientes son algunas de las perspectivas más comunes:

Perspectiva crítica y transformativa.


La ciudadanía se define como ser un miembro con derechos y deberes. Por lo tanto, la EpCG debe fomentar la implicación activa. La EpCG puede enseñarse desde una perspectiva crítica y transformadora, a través de la cual los estudiantes piensen, sientan y hagan. Bajo este enfoque, la EpCG requiere a los estudiantes ser políticamente críticos y personalmente transformadores. Los profesores ofrecen problemas sociales de forma neutral y acorde a su grado para que el alumnado los comprenda, se enfrente a ellos y haga algo al respecto.

Mentalidad global.


Graham Pike y David Selby consideran que la EpCG tiene dos vertientes. La primera vertiente, la mentalidad global, se refiere a la comprensión del mundo como un sistema unificado y una responsabilidad de considerar los intereses de las naciones individuales con las necesidades globales del planeta. La segunda vertiente, centrada en la infancia, es un enfoque pedagógico que anima a los estudiantes a explorar y descubrir por sí mismos y se dirige a cada estudiante como un individuo con creencias, experiencias y talentos únicos.

Comprensión holística


La perspectiva de la comprensión holística la fundó Merry Merryfield centrándose en la comprensión de uno mismo en relación con una comunidad global. Esta perspectiva sigue un currículum que atiende a los valores y convicciones humanas, los sistemas, problemas, historia y entendimientos interculturales globales, y al desarrollo de habilidades analíticas y valorativas.

Ciudadano del mundo


En general, un ciudadano del mundo es una persona que sitúa la ciudadanía global por encima de cualquier identidad y relación local o nacional. Se encuentra una expresión temprana de este valor en Diógenes de Sinope (s. 412 a. C.; mencionado arriba), el padre fundador del movimiento cínico en la Antigua Grecia. Se dice de Diógenes: “Se le preguntó de dónde venía, y él contestó: ‘soy un ciudadano del mundo (kosmopolitês)”.
Albert Einstein se describió a sí mismo como un ciudadano del mundo y apoyó la idea a lo largo de su vida. Ilustremente dijo “El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad”. La ciudadanía global ha sido promovida por personas destacadas, incluyendo a Garry Davis, que vivió durante 60 años como un ciudadano sin patria, solo el mundo.

“Conciencia global” y “competencia global”



Las organizaciones que implementan programas de la EpCG, como la UNESCO, actualmente hacen hincapié en la importancia de expandir tanto la “conciencia global” como la “competencia global” de los estudiantes. La “conciencia global” representa las dimensiones éticas y morales de la ciudadanía global; mientras que la “competencia global” se caracteriza por una mezcla de técnica-racional y disposición o actitud. Sin embargo, algunos perciben la conciencia y la competencia globales de forma estrechamente relacionada.
La OCDE, por ejemplo, se centra en las competencias globales llamadas “recursos psicosociales”, de los cuales hay tres tipos: uso de herramientas de forma interactiva (habilidades de tecnología y lenguaje), interacción en grupos heterogéneos (cooperación, empatía), y actuar de forma autónoma (siendo consciente de la propia identidad, llevando a cabo planes de vida, defendiendo y reivindicando derechos).

Atributos clave de los estudiantes



La EpCG identifica tres atributos en los estudiantes, que se refieren a las características y cualidades que la educación de la ciudadanía global pretende desarrollar en ellos y se corresponden con los resultados clave del aprendizaje mencionados anteriormente. Estos son: instruidos de forma crítica e informada; conectados socialmente y respetuosos con la diversidad; éticamente responsables y comprometidos. Los tres atributos crean un análisis de los marcos conceptuales de la educación para la ciudadanía y la literatura, una revisión de los enfoques y el plan de estudios, así como consultas técnicas y trabajo reciente de la UNESCO sobre la Educación para la Ciudadanía Global.

Instruidos de forma crítica e informada


El alumnado desarrolla su comprensión del mundo, temas globales, estructuras y sistemas de gobierno, incluyendo la política, la historia y la economía: comprender los derechos y deberes de los individuos y grupos (por ejemplo, los derechos de las mujeres y los niños, los derechos de los pueblos indígenas, la responsabilidad social colectiva); y reconocer la interrelación de los problemas, estructuras y procesos locales, nacionales y globales. Los estudiantes desarrollan habilidades de cuestionamiento crítico (por ejemplo, dónde encontrar información y cómo analizar y utilizar las pruebas), de cultura de los medios y de comprensión de cómo se mide y comunica la información. Desarrollan su capacidad de cuestionar los temas y problemas globales (por ejemplo, la globalización, la interdependencia, la migración, la paz y el conflicto, el desarrollo sostenible) planeando investigaciones, analizando datos y comunicando sus descubrimientos. Un asunto clave es la forma en la que se utiliza el lenguaje y, más específicamente, cómo el dominio del inglés afecta a la cultura crítica y cómo esto influye en el acceso a la información de quien no habla inglés.

Conectados socialmente y respetuosos con la diversidad


Los estudiantes aprenden sobre su identidad y cómo se encuentran situados dentro de múltiples relaciones (por ejemplo, con la familia, amigos, escuela, comunidad local, país), como base de la comprensión de la dimensión global de ciudadanía. Desarrollan una comprensión de la diferencia y la diversidad (por ejemplo, cultura, idioma, género, sexualidad y religión), de cómo las creencias y valores influyen en la forma de mirar de unas personas a otras diferentes, y de las razones y el impacto de la desigualdad y la discriminación. Los estudiantes también consideran factores comunes que trascienden las diferencias y desarrollan conocimientos, habilidades, valores y actitudes necesarias para respetar las diferencias y convivir con otras personas.

Éticamente responsables y comprometidos


Los estudiantes exploran sus propias creencias y valores y los de otras personas. Comprenden cómo los valores y creencias orientan la toma de decisiones políticas y sociales a nivel local, nacional, regional y global, y los desafíos para el gobierno de contrastar y enfrentar estas creencias y valores. También desarrollan su comprensión de los problemas de justicia social en contextos locales, nacionales, regionales y globales, y cómo estos se encuentran interconectados. También se abordan los problemas éticos (por ejemplo, los relacionados con el cambio climático, el consumismo, la globalización económica, el comercio justo, la inmigración, la pobreza y la riqueza, el desarrollo sostenible, el terrorismo, las guerras). Se espera del alumnado que reflexione sobre conflictos éticos relacionados con los deberes sociales y políticos y con el impacto más amplio de sus elecciones y decisiones. También desarrollan sus conocimientos, habilidades, valores y actitudes para preocuparse por otras personas y el medio ambiente y para comprometerse con la acción cívica. Entre éstos se incluyen la compasión, la empatía, la colaboración, el diálogo, el emprendimiento social y la participación activa. Aprenden sobre oportunidades de compromiso como ciudadanos a nivel local, nacional y global, y sobre ejemplos de acciones individuales y colectivas llevadas a cabo por otros que abordan problemas globales y la injusticia social.

Ciudadanía Global en las escuelas


La estrategia más usada en el aula para desarrollar las habilidades globales es el Aprendizaje basado en los Proyectos. Esta técnica pedagógica puede utilizarse en casi todas las asignaturas escolares y es la principal estrategia pedagógica en el discurso de las competencias globales. Los educadores lo ven como un método importante para el desarrollo de herramientas (técnicas y emocionales) para tener éxito en la sociedad global. Con la finalidad de enriquecer el potencial de los estudiantes para ser tanto aprendices como ciudadanos, el enfoque basado en proyectos se ha utilizado de forma exitosa en el Aprendizaje basado en la Comunidad, por ejemplo.

Otra característica pedagógica importante de la EpCG es el aprendizaje a través de prácticas comunicativas fuera del aula que “sacan partido” a la fuerza educativa de la cultura general. Si se anima a los estudiantes a verse a sí mismos como agentes políticos, los educadores asumen que será más fácil que adquieran los conocimientos, habilidades y capacidades que les permitan convertirse en agentes de cambio.

Otro elemento importante de la naturaleza participativa centrada en el estudiante de la EpCG es que el alumnado, a través de su implicación con otros a través de redes sociales, crea sus propias formas de ciudadanía global a través del diálogo, el aprendizaje y la acción. Éste es un elemento importante, por ejemplo, en actividades de organizaciones comunitarias como “GIN” (Global Issues Network, Red de Problemas Globales), la cual involucra a docentes y estudiantes en proyectos que abordan problemas globales como los derechos humanos, la normativa de comercio y la deforestación. Dichos proyectos llevados y liderados por estudiantes combinan ambos aspectos de “conciencia global” y “competencia global” de la EpCG.